En Paraguay: Canales exigen un canon a cableoperadores para retransmisión de sus señales. En tan solo unos meses, ambas partes llegan a un acuerdo y todo vuelve a la normalidad. Todos ganan. Un caso tranquilo de negociación integrativa con final feliz.
En Colombia: Canales exigen un canon a cableoperadores para retransmisión de sus señales de alta definición. Dos años después jamás se llega a un acuerdo. Ninguna de las partes cede. Luego deciden que les parece chévere meter a las señales en definición estándar en el litigio, amenazan a los cableoperadores, los tratan de dominar y a través de “plazos” los extorsionan, con una entidad pública como cómplice. Y encima dicen “hacerle bien a la economía del país”. Cuando al fin derroten a los cableoperadores, los canales dirán haber ganado, pero es que no miden las consecuencias y se encierran en su orgullo. Un caso de negociación distributiva de lo más inmundo, donde a la postre, ambas partes van a perder, una de ellas antes que la otra.
¿Que tienen los paraguayos para lograr buenas negociaciones, que nosotros no tengamos?