Años 1950
Se importaban los televisores desde Norteamérica y Europa, llegando unos 1.200 aparatos de tubo que eran muebles. En 1954 se fabrican por primera vez en la Argentina.
Cronología
Los primeros tiempos fueron muestra fiel de lo que ocurriría a lo largo de las décadas posteriores: locutores y artistas rápidamente se convirtieron en grandes figuras, la ficción convivió con los musicales y los noticieros con los especiales del teatro universal. El fútbol, pasión de multitudes, rápidamente se hermanó con la flamante tecnología. De todas maneras, tener un aparato en esta época era un privilegio. Los sectores populares se amuchaban frente a las vidrieras de los comercios que exhibían televisores o se sumaban al living de la casa del vecino pudiente. Y si bien en el comienzo hubo participación de empresas privadas, Canal 7, el único en el aire durante estos años, estaba manejado por el Estado.
Los iniciadores
En julio de 1951, Jaime Yankelevich y su hijo Samuel trajeron al país, desde los Estados Unidos, el primer equipamiento televisivo. Enrique Telémaco Susini, fundador de la radio en 1920, también colaboró con la faena televisiva.
Los primeros experimentos
Transmisiones en circuitos cerrados fueron el prólogo para que el 17 de octubre de 1951 se realizara la primera transmisión local: el acto llevado a cabo en la Plaza de Mayo, con motivo de un nuevo Día de la Lealtad peronista. La multitud aguardó la palabra del presidente Juan Domingo Perón y de su esposa Eva, quien ya se encontraba gravemente enferma.
Sin red
Las emisiones eran enteramente en vivo, incluyendo los avisos publicitarios que solían contener furcios y errores técnicos. La programación de esos años no era fluida y se emitía con grandes dificultades durante solo cinco horas diarias.
Las figuras
Los primeros locutores y presentadores estrella de nuestra pantalla fueron Guillermo Brizuela Méndez, Carlos Ginés, Isabel Marconi y Nelly Prince. Al tiempo, Colomba, Fito Salinas y Nelly Trenti, “la voz” de Almorzando con Mirtha Legrand, también se convertirían en celebridades muy populares.
Pasión de multitudes
El 18 de noviembre de 1951 se emitió la primera transmisión deportiva: un encuentro de fútbol disputado entre San Lorenzo y River Plate, jugado en el “Gasómetro” de Boedo. El director de cámaras fue Samuel Yankelevich y uno de los ayudantes, el luego director Nicolás del Boca.
Ensayo y error
Entre las primeras ficciones que se estrenaron en estos meses iniciales estaban Cielo negado y Néstor Villegas vigila, con Pepe Cibrián y Ana María Campoy. En 1958 los espectadores deliraron con Teleteatro para la hora del té, con María Aurelia Bisutti y Fernando Heredia.
Entre ollas y risas
Petrona C. de Gandulfo horneaba sus delicias en cámara en el ciclo Variedades hogareñas y el actor Juan Carlos Thorry, junto con los cómicos Alfredo Barbieri y Don Pelele, ofrecían un show de humor.
Para el público infantil
El grupo de teatro La pandilla Marylín, que cobijó a tantos niños que luego se convertirían en figuras reconocidas, como Beatriz Taibo, era el programa esperado por los más chicos en esa primera década de TV.
Dolor popular
El 26 de julio de 1952 falleció Eva Duarte. Durante varias jornadas, casi toda la programación estuvo dedicada a reflejar los funerales y a cumplir con el duelo nacional, evitando los musicales y los ciclos de humor.
Comienza el show
También en 1952, Blackie, quien sería una de las grandes productoras del medio, debuta con El show de las estrellas, y Tropicana Club se convierte en el primer gran espacio musical con lujoso vestuario y puesta en escena.
Llegan las noticias
En 1954 se emitirá el primer noticiero argentino con la conducción de un hombre de muy buen decir: Carlos D’Agostino. La información comenzará a ser uno de los bastiones de las programaciones hasta el día de hoy.
Tiempos de censura
En 1955,Perón es derrocado por la denominada Revolución Libertadora. Escuetamente, los locutores de turno debieron leer textos impuestos por los responsables del golpe de Estado: “Se comunica a la población que reina absoluta calma en todo el país”.
De la señora televisión al humor
En 1956 debuta en pantalla Pinky, quien rápidamente se convertirá en estrella, y Augusto Bonardo conduce Odol pregunta. Además, daban por entonces sus primeros pasos Alberto Olmedo y Tato Bores. Y aún faltaban dos años para los primeros decretos que habilitarían el funcionamiento de la TV privada. El 9 de junio de 1960 salió al aire Canal 9 y el 1° de octubre, se aparecía en los televisores porteños Canal 13.
Cada uno, ma de cuatro…
En 1958 debuta en pantalla la gran Niní Marshall, quien decide dejar la radio para probar su arte frente a cámaras. Solo realiza una temporada, ya que su conocida timidez le impide continuar en el aire.
Los nominados son…
A fines de la temporada 1959 se realiza la primera ceremonia del premio Martín Fierro entregado por Aptra, que se convertiría en el más importante de la industria. Y un año después, las empresas IPSA e IVA comienzan a medir el rating de los programas, fomentando la competencia entre los canales por la audiencia.
Los ‘50: en vivo y en base a prueba y error
Todo comenzó -después de muchos viajes, estudios, intentos y perseverancia por parte de Jaime Yankelevich- con la transmisión del acto de Evita. Acompañado por Enrique Susini, el abuelo de Gustavo Yankelevich comandó la transmisión de tres cámaras, ubicadas en un balcón de Banco Nación -la antena estaba en el Ministerio de Obras Públicas-, capaces de registrar las imágenes que hicieron historia.
No todos los argentinos pudieron ser testigos de ese hito: algunos lo vieron a través de las vidrieras de algunos comercios y unos pocos desde sus casas. Había apenas un puñado televisores a la venta y, los primeros meses, costaban algo así como cuatro sueldos promedio.
Después de aquella emisión inaugural, el 4 de noviembre se comenzó a transmitir con regularidad desde LR3 TV Canal 7. Era una suerte de imagen de radio, como bien patentó el concepto Juan Alberto Badía para uno de sus clásicos.
Los primeros en ocupar la grilla fueron los informativos (el Primer Telenoticioso argentino debutó en el ‘54), seguidos por los musicales, los deportivos (con relatos del gran Enzo Ardigó, el primer partido televisado fue el 1 a 1 entre River y San Lorenzo), los de interés general…
Pero la protagonista de la década fue la publicidad: no era tanda, era programa en sí mismo, en vivo, como los actuales PNT (Publicidad no tradicional).
No había otra opción: las caras y las voces de la patriada televisiva se alineaban con Adolfo Fito Salinas, el Negro Guillermo Brizuela Méndez, Nelly Prince, Laura Escalada, Carlos D’Agostino… Pinky (debutó con la publicidad de vinagre Alcazar) y Cacho Fontana fueron dos de los pioneros de una tele construida a diario, literal y conceptualmente.
Si le pasáramos resaltador a las grillas de los comienzos, leeríamos en amarillo fosforescente títulos como Tropicana club, La cocina de Doña Petrona, con la entrañable Petrona C. de Gandulfo (la que abrió el camino para que, más de 60 años despúes, lleguen los realities de cocina), y La revista dislocada.







