Si leyeran bien el comunicado… Efectivamente. Una franja extensa de opinión de 6 am a casi 11 pm sin imparcialidad ni rigor, que gastaba todo el recurso disponible en Inravisión. Por ejemplo, equipo técnico (en su mayoría propio) y corresponsalía en casi todas las regiones del país. Ahora bien, yo no digo que no se hagan conciertos porque en administraciones anteriores (como Santos y Duque) era toda una costumbre realizar el Concierto Radiónica que luego se convirtió en el Concierto de la Esperanza, bajo la batuta de Morris. Lo que pasa es que senadores uribistas y órganos de control como Contraloría y Procuraduría encontraron presuntos y exagerados sobrecostos de la realización del evento en las dos últimas versiones. Como por ejemplo, contratos con organizadoras de eventos y una productora externa (de la ciudad de Cali) para la transmisión, teniendo la entidad toda la capacidad propia para hacerlo.
En fin, todo estaba tan ideologizado y en los últimos meses estaban haciendo campaña por el ahora senador Iván Cepeda, cosa que ningún funcionario del gobierno y de cualquier índole debía hacer. Por ejemplo, en plena transmisión del pasado mundial de la FIFA, Luis Alfredo Hernández, narrador y el entonces subgerente de radio de Inravisión dijo lo siguiente: “el cambio es con Iván”… aunque en un doble sentido se refería a Cepeda, en otro momento de su relato se estaba refiriendo a su compañero Iván Mejía Álvarez, leyenda del comentario deportivo.
En fin, los medios públicos estaban dejando atrás su objetivo por reglamento: la cultura y la educación; pilares fundamentales de la creación de la entonces “Televisión Educativa” o Cadena 3 desde aquel 9 de febrero de 1970 o desde el lanzamiento de la Radio Nacional, el 1 de febrero de 1940. Tan evidente que en ocasiones le hacían odas a jefes guerrilleros difuntos y tratando al hoy detenido Maduro como un “héroe”.
Ojalá que Ángela María Mora, limpie la casa. Es lo que esperamos muchos televidentes que crecimos con una televisión pública de calidad.